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LA  MATA

Localización: en Magacela se toma la carretera que conduce a Campanario y luego una pista señalizada al yacimiento.

Grado de Accesibilidad: Bueno – Acceso señalizado – Recinto Vallado – Posee cuadros explicativos.

Descripción: en el Suroeste Peninsular la Cuenca Media del Guadiana es uno de los ámbitos geográfico-culturales más personalizados durante la protohistoria. Tras la caída de Tartessos, entre mediados del siglo VI y finales del V a.C., surgieron en esta zona edificios espectaculares que constituyen el mejor exponente del poblamiento, la economía y la sociedad de ese período. Se trata de residencias de aristócratas rurales cuyo poder se fundamentó en la posesión de la tierra y la explotación de sus recursos. El territorio de La Mata se enmarca en pleno Valle del río Molar. Durante el siglo V a.C., el paisaje de esta zona mostraba dos sectores bien diferenciados. Al sur del edificio se localizaba un frondoso encinar, abundante en pastos, leña, bellotas y caza. Hacia El Molar se extendía una zona agrícola, ocupada por campos de cultivos de cereales, leguminosa y frutales (vid, higuera, almendro, olivo, etc.), en la que se vislumbra la presencia de una población campesina asentada en granjas o caseríos rurales dependientes de La Mata. En un momento avanzado de su existencia el edificio fue dotado de una serie de construcciones defensivas que, a su vez, le confirieron mayor monumentalidad. En la fachada se levantaron dos grandes torreones rectangulares y en buena parte de su perímetro se adosó un potente contrafuerte de adobes. Por último el conjunto fue cercado por un muro de mampostería de deficiente factura, un terraplén y un foso. Sin embargo todo ello no impidió que factores diversos provocaran hacia el 400 a.C. la destrucción del edificio y la desaparición de la sociedad que lo generó. Las obras destinadas a la defensa del edificio generaron necesidades de espacio a sus habitantes que se solucionaron construyendo una serie de estancias exteriores, aprovechando determinados ángulos del edificio y del cercado (se han reconocido tres habitáculos de carácter doméstico). Uno de los lugares más importantes del edificio lo constituía el conocido como espacio doméstico I, una estancia de grandes dimensiones presidida por un gran hogar central. A lo largo de la pared norte se alinean diversas estructuras domésticas (molino, mesa con hogar central y horno) y en la pared sur se observa un poyete de adobes con molino y un gran molino arrinconado. El conocido como espacio doméstico II complementaba al anterior. Se trata de una habitación con poyete en el fondo en la que se han recuperado un par de ánforas, vasijas de almacén, un molino y varias molederas. Contra el muro sur se documentó un pequeño hogar, pesas de hilado y un buen número de bellotas dispuestas para su torrefacción. Dos habitaciones centrales conformaban el almacén. En una primera estancia se encontraron, alineadas y apoyadas contra los muros, veinticuatro ánforas destinadas a vino y/o aceite, cinco vasijas de gran tamaño y un molino. En la segunda estancia se encontraron cubetas destinadas al almacenamiento de grano de consumo doméstico, varias ánforas, vasijas y herramientas agrícolas. Aunque muy arrasados, los restos de una escalera constituyen el mejor testimonio de circulación vertical dentro del edificio.
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