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VILLA  DE  ARELLANO

Localización: junto a la carretera NA6340 que une las localidades de Allo y Arróniz (Navarra).

Grado de Accesibilidad: Bueno – Acceso señalizado – Punto de recepción de visitantes - Posee cuadros explicativos.

Descripción: en esta villa, que ocupa una superficie de 11.000 m2, se aprecian dos fases constructivas. La primera se relaciona con una villa rústica (siglos I al III d.C.) dedicada a la explotación agrícola, principalmente a la elaboración de vino, y la segunda con una lujosa residencia (siglos IV y V d.C.) de una familia de la aristocracia local. Al primer período corresponden el fumarium, cámara de humo en la que se envejecía el artificialmente el vino; el cortinale, estancia dedicada a cocer, salar y perfumar el mosto; el torcularium, plataformas-cubetas destinadas al pisado y prensado mecánico de la uva; la bodega o cella vinaria y la cisterna. Al segundo período, el momento de máximo esplendor de la villa, corresponden los espacios típicos de habitación y el Taurobolio, espacio religioso dedicado al culto a Cibeles-Attis.
Bodega: estancia rectangular de grandes dimensiones donde se almacenaban las dolia, tinajas destinadas a contener el vino. Las dolia mejor conservadas se encontraron junto a la pared noreste, cerca del umbral de la escalera de acceso, colocadas unas sobre otras, vacías y limpias. Se ha calculado, teniendo en cuenta los fragmentos recuperados, que el equipamiento de esta instalación estaría compuesto por un número aproximado de 60 vasijas de almacenaje, con una capacidad media de 700 u 800 litros cada una, lo que supondría una capacidad total de almacenaje de entre 45.000 y 50.000 litros. La cella vinaria se situaba a un nivel inferior que el resto de las dependencias, hecho habitual y lógico en la construcción de bodegas. Presentaba un doble acceso: por el lado oriental se comunicaba con el torcularium a través de una escalera interior y por el occidental una puerta la conectaba con el exterior del edificio (es por este segundo acceso por donde podrían haber introducido las dolia, ya que la escalera resultaría demasiado estrecha). El suelo era de tierra apisonada y los muros fueron levantados con fábrica de piedra, y posteriormente revocados y pintados en color blanco. El forjado del piso superior descansaba sobre once pilares distribuidos a lo largo de la estancia (los cinco centrales eran de piedra y los restantes de madera, con sillares de apoyo encajados en el suelo). Adosado al muro oriental de la bodega se encontró un larario, un pequeño altar de piedra rematado por un tejadillo adornado con conchas de yeso. Si bien en la sociedad romana existía la costumbre de celebrar ceremonias religiosas en el ámbito doméstico, en las que el jefe de familia actuaba como sacerdote, la ubicación del lararium en la cella vinaria no se corresponde con las prácticas habituales del mundo romano. La villa de Arellano presenta, por este motivo, la singularidad de contar con una bodega en la que se combinaron las actividades ordinarias de almacenaje del vino, con actividades extraordinarias derivadas de su uso como lugar de reunión y celebraciones religiosas. La bodega quedó sellada por el desplome del forjado, consecuencia de un incendio que arrasó la villa a finales del siglo III d.C., cuando esta se encontraba en pleno uso. Dado que los dolia se encontraron apilados y limpios, algunos de ellos colocados boca abajo de forma que las vasijas pudieran secarse, se estima que la destrucción de la cella vinaria pudo ocurrir entre los meses de agosto y septiembre, poco antes de la vendimia.
Cisterna: bajo el suelo del vestíbulo de la sala de recepciones se localizó el depósito de agua de la villa primitiva, de unos 150 m3 de capacidad, que se alimentaba principalmente de agua de lluvia. Para construir la cisterna se excavó previamente la roca y, a continuación, se reforzó con muros de mampostería de piedra revestidos con una gruesa capa de argamasa hidráulica para su impermeabilización. El depósito estaba cubierto con una doble bóveda que apoyaba al exterior en los muros laterales y, al interior, en pilares cuadrangulares. La nueva distribución de la villa, en el siglo IV d.C., implicó la amortización de la cisterna que fue rellenada artificialmente para poder colocar sobre ella el pavimento de argamasa del oecus. Dado que el abastecimiento de agua en las villas de las regiones septentrionales solía realizarse mediante la excavación de pozos (las cisternas eran más propias de las zonas mediterráneas) su hallazgo en la Villa de Arellano tiene un carácter excepcional.
cella vinaria cella vinaria
cella vinaria cisterna
Cella Vinaria – Cisterna
Mosaicos de la sala de recepciones – Oecus: esta gran sala de 90 m2 de superficie, destinada a la celebración de recepciones y banquetes, se estructura en dos partes: una sala de planta rectangular y una exedra de planta semicircular. El mosaico de la sala rectangular, de tipo geométrico, incluye un emblema central con la representación de la “despedida de Adonis” en el que destaca la representación de Cibeles como matrona sentada en un trono. El mosaico de la exedra, también de tipo geométrico, incluye en el emblema central la representación los “esponsales de Attis” con la hija del rey de Pessinonte (Attis aparece vestido al modo oriental con túnica corta, gorro frigio y calzones ajustados).
Mosaico de la habitación principal – Cubiculum: en esta habitación el lecho ocuparía el espacio con decoración geométrica, dejando a la vista un emblema con decoración figurada en el que se representa un niño desnudo y, en un segundo término, una figura femenina que con su mano izquierda caza un cisne, probable representación del “nacimiento de Attis”.
mosaico de la sala de recepciones mosaico de la sala de recepciones
mosaico de la sala de recepciones mosaico de la habitación principal
Mosaicos del Oecus – Mosaico del Cubiculum
Taurobolio: se trata de un edificio porticado de planta rectangular, articulado alrededor de un patio, con una estructura de sillares de gran tamaño en forma de "U" en la parte central. La naturaleza del edificio y el hallazgo en el altar de dos aras grabadas con cabezas de toro son datos que indican que se trata de un centro religioso destinado al culto a Cibeles-Attis. Este incluye amplios espacios para la celebración de bautismos de sangre en sacrificios rituales, un toro en honor a Cibeles ó un carnero en honor a Attis, procesiones y banquetes. El culto a Cibeles-Attis simboliza en su propio mito el ciclo de la muerte y resurrección de la naturaleza, en el sentido de que Attis, enamorado de Cibeles (Magna Mater asimilable a la madre tierra), es castrado por su infidelidad, por lo que muere y resucita. Su introducción en Roma se produce en el contexto de la Segunda Guerra Púnica y en Hispania se difunde desde inicios del siglo I d.C. Su calendario festivo tiene como fechas esenciales el día de nacimiento de Attis (25 de diciembre) y el gran ritual de muerte y resurrección de Attis (entre el 15 y el 27 de marzo).
taurobolio taurobolio taurobolio
El poeta calagurritano Prudencio, siglo IV d.C., describe detalladamente los ritos de la ceremonia: "la persona que ha de recibir el taurobolio entra en una fosa cubierta con un suelo agujereado. Se conduce a un toro sobre el suelo agujereado y se le sacrifica hundiendo un largo cuchillo en el pecho. Su sangre se cuela en la fosa cubriendo al devoto que se encuentra debajo. El iniciado sale de la fosa y se presenta ante la gente como un ser nuevo". Estas prácticas, que debieron continuar en Arellano hasta el siglo V d.C., fueron mantenidas por la aristocracia local que, refugiada en sus villas, conservaría los valores religiosos tradicionales como reacción a la política de los emperadores cristianos.
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