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PENÍNSULA
IBÉRICA - RURALIZACIÓN |
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PARTES DE LA VILLA
Tras perfeccionar el modelo de villa perfecta de Varrón,
del siglo I d.C., Columela
dedica el capítulo VI del libro primero de su “de
re rustica” a presentar la villa en su morfología
más canónica y completa. Según al agrónomo
gaditano, ésta se articula desde su origen en tres partes:
urbana, rustica
y frumentaria.
La pars dominica o urbana
constituía la parte noble, el lugar de residencia del
dominus o propietario de la
finca, su familia y los huéspedes. La necesidad de que
el dueño habite en su domus
rural en periodos significativos motivó la construcción
de un edificio que cumpliera con dicha función residencial
(con espacios de habitación semejantes a los urbanos).
Por ello la casa, como construcción doméstica,
siguió caminos paralelos en la ciudad y en el campo,
con diferencias o peculiaridades derivadas de la distinta ubicación
y naturaleza (la traslación de la casa urbana al campo
supuso una adecuación de la misma a este ámbito).
La domus itálica de
inicios de la República, debe sus principales elementos
a etruscos y griegos. De la casa etrusca tomó el atrium,
la parte central de la casa romana, en torno al se ordenan las
demás estancias: dormitorios (cubicula),
comedor (triclinium), cocina
(culina), y una zona de recepción
y trabajo (tablinum). Desde
la calle, la entrada a la casa se hacía por una puerta
(ostium) que daba a un ingreso
(vestibulum) que, a su vez,
comunicaba con el atrium.
En ocasiones, la casa contaba con estancias abiertas a la calle
que servían de tiendas (tabernae)
y un pequeño jardín (hortus)
en la parte trasera. A finales de la República y comienzos
del Imperio las casas se fueron complicando arquitectónicamente
y la decoración se fue haciendo cada vez más profusa:
en el atrio se instalan columnas de estilo griego, el antiguo
hortus se ensancha y se rodea
de una columnata dando lugar al perystilium
y se incorporan nuevas dependencias tales como salas semicirculares
de tertulia (exedra) y salas
de fiestas (oecus). Dado que,
con el paso del tiempo, los propietarios van haciendo cada vez
más larga su permanencia en las villas, éstas
cada vez se van volviendo más complejas: aparecen nuevas
estancias, pórticos que abren la vista a jardines o al
campo, jardines señoriales con decoración estatuaria
para el ocio filosófico y grandes baños (thermae)
dedicados al cuidado del cuerpo.
La pars rustica incluía
el lugar de residencia de la mano de obra esclava y del personal
vinculado a la gestión de la explotación, un sitio
en el que se estabulaban los animales y un sitio destinado a
la guarda de las herramientas empleadas en las labores agrícolas.
En su origen también se encontraban en la parte rústica,
probablemente debido a su condición de esclavos, los
domicilios del vilicus (capataz
encargado de la producción) y del procurador
(administrador) si bien con el tiempo, mostrando un cierto decoro,
sus alojamientos aparecen ligados a la parte urbana. Debido
a su estrecha relación, la pars
rustica y la frumentaria
se ordenaban en torno a un patio central, en cuya entrada se
encontraba la habitación del vilicus,
cerca de donde dormían los esclavos. En este sitio también
se situaría la estancia del ostiarius
(portero) y el valetudinarium
(la enfermería). Con respecto al lugar que habitaban
los animales hay que señalar que el pasto
villatico (aves, animales salvajes y peces) se distribuía
en corrales, bosques cercados y piscinas, mientras que el pasto
agreste (ovejas, cabras, cerdos, vacas, asnos, caballos
y mulos) ocupaba establos y cuadras. A continuación,
se distribuían los almacenes para guardar los utensilios
domésticos y herramientas de trabajo, el pozo, la cocina,
una estancia superior (fumarium)
para secar la leña y envejecer el vino y las letrinas.
La pars frumentaria era el
espacio donde tenían lugar las actividades de elaboración,
conservación y almacenaje de la producción agrícola:
locales destinados a la producción y almacenaje de vino
y/o aceite y los graneros (normalmente apartados del cuerpo
central para evitar el peligro de incendios y su propagación).
Estas estructuras estaban rodeadas por los distintos cultivos
que se plantaban en la villa: huertos de hortalizas, viñedos,
olivar, prados, etc. |
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