La
consecuencia más importante y casi inmediata de las fundaciones
augusteas fue la transformación del paisaje urbano debido
al significativo incremento de la construcción, impulsada
en ocasiones por Roma, pero sufragada en su mayor parte por
las élites de ciudadanos que utilizaron estos actos de
mecenazgo cívico como fórmula eficaz de promoción
política.
Ercávica
(Cañaveruelas - Cuenca)
La
imagen de las ciudades cambió de manera espectacular
desde una doble vertiente, por una parte la monumental, con
la potenciación de su centro urbano, el foro y la incorporación
de nuevos edificios (de espectáculos, baños públicos,
comerciales, etc.) y por otra parte la funcional, con la construcción
de importantes obras de infraestructura (puentes, embalses,
acueductos, redes de saneamiento, etc.).
Fuentes
de Fuentealbilla (Albacete) y de Granadilla (Cáceres)
Roma
no podía ser una excepción a la hora de conceder
una importancia vital a la disponibilidad de un bien tan preciado
como el agua. Hasta la puesta en funcionamiento de los acueductos
los núcleos de población se abastecían
por medio de manantiales, pozos subterráneos y cisternas
para la recogida y almacenamiento del agua de lluvia; procedimientos
que siguieron vigentes incluso cuando a partir de comienzos
del siglo I d.C. los acueductos se instalaron definitivamente
en el paisaje urbano. La técnica constructiva de los
acueductos sobre arquerías tuvo su inicio en Roma con
la construcción en el 144 a.C. del Aqua Marcia.
Sin embargo, hasta los comienzos del siglo I d.C. dicho procedimiento
no alcanzaría su plena afirmación en la cultura
del agua.
Acueductos
de Tarraco (Tarragona), de Segovia (Segovia), de los Veinte
Ojos (Carcauz - Almería) y de la Peña Cortada
(Chelva – Valencia)
El
acueducto conocido como la Peña Cortada, que atraviesa
varios municipios de la actual comarca de los Serranos en Valencia,
constituye el ejemplo más espectacular de construcción
hidráulica romana en tierras Levantinas. Con sus más
de veintiséis kilómetros de trazado discontinuo
que median entre la toma de agua hasta los últimos restos
localizados, este acueducto ofrece una cumplida muestra de los
recursos técnicos que estaban al alcance de los ingenieros
romanos en materia de conducción de agua.