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PENÍNSULA
IBÉRICA - ROMANIZACIÓN |
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Cuando se trata de grandes monumentos construidos sobre el terreno,
la tumba propiamente dicha suele estar debajo, en un hueco o
habitáculo excavado. En un primer momento, priman los
elementos arquitectónicos y epigráficos, produciéndose
con el paso del tiempo la incorporación de temas iconográficos
(retratos, escenas alusivas a menesteres y oficios, etc.) y
un reforzamiento del deseo de individualización que lleva
en ocasiones a romper el vínculo familiar de la sepultura
y a privatizar los enterramientos; la fórmula “hoc
monumentum heredes non sequetur”, que este monumento
no pase a los herederos, es buena muestra de ello. |
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Columbarios,
Monumento escalonado funerario de Zósimo (Museo
Arqueológico de Mérida), y Tumba de los
Voconios (Mérida): en la tumba de los
Voconios se observan las pinturas murales y el epígrafe
funerario. |
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Mausoleo de los Atilios (Sadaba
- Zaragoza): del siglo II d.C., fachada del monumento
funerario de la familia Atilia. |
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Dystilo
sepulcral de Iulipa (Zalamea de la Serena - Badajoz):
se trata de un singular monumento funerario con una altura
superior a los 23 mts. Data del siglo II d.C., es único
en la Península Ibérica y el más
alto del mundo. Su origen hay que buscarlo en Delfos (Grecia)
de dónde pasa a través de Alejandro Magno
a Siria. Pudo llegar a Zalamea de dos formas: a través
de Trajano, mientras estuvo de cónsul en Siria,
o a través de los mercaderes Sirios. Está
construido con piedra de sillería de granito y
sus columnas debieron construirse despiezadas en tambores
y segmentos, para facilitar el montaje. |
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| La
mayor parte de las tumbas carecían de hitos de señalización,
o éstos eran lo suficientemente simples como para haber
desaparecido en el curso de los siglos. Sin embargo, sobre ellas
podían también alzarse monumentos y edificios
de muy diverso tipo que, además de señalar su
ubicación, llamaban la atención de los vivos acerca
del individuo o de los individuos allí enterrados y hacían
que, gracias a su majestuosidad, riqueza o textos escritos,
el viajero se detuviera y dedicara un recuerdo al difunto. |
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Mausoleo
de Miralpeix I d.C. (Caspe – Zaragoza), Mausoleo
II d.C. (Abla – Almería) y Columbario de
Sexi I d.C. (Almuñécar - Granada) :
el columbario, de planta cuadrada, dispone de gran cantidad
de hornacinas. |
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| Por
ello no es de extrañar que estos monumentos alcanzaran
en ocasiones altas cotas de desarrollo arquitectónico
y complejidad ornamental. Emparentados con los monumentos turriformes
se encuentran otros que tienen apariencia de templo y que por
ello reciben el nombre de naomorfos; esta semejanza generalmente
se reduce a la fachada principal, aunque también puede
extenderse al resto del edificio. Queda claro que la mayoría
de las estructuras funerarias disponían de simples monolitos
indicadores de la tumba en forma de estela con o sin inscripción
o de altar. |
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Mausoleo
de Fábara (Fábara - Zaragoza):
construido en la segunda mitad del siglo II d.C., está
dedicado a Lucius Aemilius Lupus. Se trata de un templo
próstilo, tetrástilo y seudoperíptero,
de orden toscano. |
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Estelas funerarias del siglo II
d.C. (Museos Arqueológicos de Jaén y Linares):
“La tierra os sea leve”. |
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