Iglesia de La Nativitat y Ermita de Sant
Quirc (Durro – Lleida): la ermita
se sitúa a 1500 mt de altitud.
Las
iglesias constituyen el reflejo artístico de una sociedad
estructurada en torno a las jerarquías eclesiásticas
y señoriales, personificadas en este caso en los señores
de Erill y el obispado de Roda de Isábena. En esta sociedad
medieval, la iglesia cumplía una función religiosa
y social, como lugar de reunión y refugio del pueblo
(los esbeltos campanarios de torre se utilizaban como elementos
de comunicación y vigilancia). Las construcciones son
funcionales y austeras, con muros gruesos capaces de aguantar
el peso de las bóvedas de cañón, con escasas
aberturas y naves generalmente separadas por columnas o pilares
unidos por arcos de medio punto. Durante el siglo XII las mejoras
en las técnicas muestran un perfeccionamiento en el trabajo
de la piedra, una mayor diversidad en los recursos arquitectónicos
y una mayor cantidad de elementos escultóricos.
Iglesia
de Santa Eulália (Erill la Vall – Lleida):
el grupo de tallas realizadas en madera representan el
Descendimiento. Consta de siete figuras, entre ellas San
Juan, la Virgen y los Santos Varones que descuelgan el
cuerpo sin vida de Cristo.
Las
iglesias se construyeron con materiales locales; piedra, cal,
madera y pizarra. La piedra fue trabajada en forma de sillar
que, unida al mortero de cal, se utilizaba para la construcción
de muros y bóvedas. Las vigas de madera y las lozas de
pizarra se utilizaban para la construcción de las cubiertas.
Para la pintura al fresco en el muro se aplicaba un mortero
preparado con arena, cal y agua. Sobre este se realizaba el
dibujo preparatorio o sinopsis y, con el mortero aún
fresco, se aplicaban los pigmentos de color diluidos en agua.
Iglesia de Sant Joan (Boí
– Lleida): conserva el mayor conjunto de elementos
arquitectónicos del siglo XI.
Iglesia
de Sant Joan (Boí – Lleida): en
sus representaciones pictóricas la temática
es religiosa y se basa en dos conceptos opuestos: la virtud
y el pecado, mediante personajes cristianos como ejemplo
de devoción y metáforas laicas alusivas
a una vida pecaminosa. Personajes positivos como ángeles
y santos representan la virtud, mientras demonios y bestias
del infierno representan el pecado. Los juglares representan
la fiesta y el camello humildad y obediencia.