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PENÍNSULA  IBÉRICA  -  ROMÁNICO

LOS MONASTERIOS

San Benito decía que el monasterio era la casa de Dios. Por lo tanto, cuando los monjes construían un monasterio, tenían que plasmar en él la belleza, la pureza y la elevación. La regla benedictina, que tenía muchos siglos de experiencia, aconsejaba situar el monasterio al abrigo de los vientos, en un valle abierto al mediodía, con una montaña que lo proteja al norte de ser posible, cerrado al levante para evitar malos vientos y abierto al poniente, cerca de un cauce de un río, no demasiado grande, y rodeado de abundantes bosques.
San Millán de la Cogolla monasterio de Yuso San Millán de la Cogolla monasterio de Yuso
  Monasterio de Yuso (San Millán de la Cogolla): en el siglo XI los monjes eremitas del monasterio de Suso deciden bajar a vivir al valle, junto al río. De la construcción románica nada queda, siendo el actual del siglo XVI.
Los monjes iban a vivir toda su existencia en un mismo enclave, por esta razón tenían que elegirlo muy bien. Era fundamental la belleza del lugar, pero también que fuera un sitio práctico y sobre todo con agua. El agua era vital para la buena marcha de un monasterio: para la higiene, para el cultivo de la huerta, para mover los molinos y para la cría de peces (se sabe que había piscifactorías en algunos monasterios).
Artaiz iglesia de San Martín Artaiz fuente románica Artaiz iglesia de San Martín
Iglesia de San Martín  y  Fuente del Manantial  (Artaiz – Navarra) :  construida a finales del siglo XII.
Normalmente una recia muralla protegía todo el recinto monástico (tanto las dependencias de los monjes, como las auxiliares). El monasterio era una pequeña ciudad que debía tener dentro de sus muros todo lo necesario para la vida completa no solo de los monjes, sino también de los novicios, los criados, los visitantes y los peregrinos. Por lo tanto en los monasterios había talleres, molinos, hospitales, hospederías, etc.
Veruela monasterio de Nuestra Señora Veruela monasterio de Nuestra Señora Veruela monasterio de Nuestra Señora
  Monasterio de Nuestra Señora (Veruela – Zaragoza): en 1146, Pedro de Atarés, señor de Borja, cede sus posesiones de Veruela a los cistercienses. La iglesia monástica fue consagrada en 1248.
Los verdaderos protagonistas de los monasterios eran los monjes. Estos tenían un recinto especial para ellos: la clausura, dentro de la cual sólo podían entrar las personas que ellos autorizaban, cuando ellos las autorizaban. La clausura les permitía gozar del sosiego, la paz y la quietud de su vida monástica y, por tanto, les permitía dedicarse, con paz y tranquilidad, al culto divino.
San Juan de la Peña capitel del monasterio San Juan de la Peña capitel del monasterio
San Juan de la Peña capitel del monasterio San Juan de la Peña capitel del monasterio
  Capiteles del Claustro del Monasterio de San Juan de la Peña (San Juan de la Peña – Huesca): El estilo del Maestro de San Juan de la Peña está caracterizado por ropas pegadas al cuerpo, amplios pliegues concéntricos y enormes ojos.
El claustro era dependencia más importante del monasterio. Desde el punto de vista urbano, era la plaza mayor del monasterio, y en su entorno se situaban todas las dependencias del mismo, fundamentalmente la iglesia al norte y el refectorio al sur.
Santo Domingo de Silos monasterio Santo Domingo de Silos monasterio Santo Domingo de Silos capitel del monasterio
Claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos (Santo Domingo de Silos - Burgos)
Era un lugar de intimidad y recogimiento, en el que paseaban y oraban los monjes y era, por tanto, el lugar dónde los canteros dejaban las mejores muestras de su arte (los canteros se esmeraban sobremanera en las labras de los capiteles y todos los monasterios competían por tener el claustro mejor esculpido y más brillante de todo el románico).
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