Iglesia
de Santo Tomé (Serantes - Ourense): Siglo
XII.
Diego
Gelmírez (1065-1140), obispo de Compostela desde el 1100,
logró que el Papa Calixto II promulgara los Años
Santos Jubilares Compostelanos, hecho que llevó al Camino
de Santiago y a la ciudad del Apóstol a su punto más
álgido.
Catedral
de San Martiño (Ourense): Siglo XII.
Además,
Gelmírez obtuvo de Alfonso VI la autorización
para acuñar moneda en beneficio de la obra catedralicia
y consiguió que el Papa le otorgara a Compostela el rango
de Sede Metropolitana con todos los derechos de la antigua provincia
eclesiástica de Mérida y todas sus diócesis
conforme fueran reconquistadas. El obispo intervino también
activamente en política, ya que, como tutor del hijo
de Raimundo y Doña Urraca, evitó que ésta,
ya viuda, se casara con Alfonso I de Aragón y, posteriormente,
movió sus influencias para que su pupilo fuera proclamado
rey de Galicia bajo el nombre de Alfonso VII (esto llevó
al rey de aragonés a organizar una expedición
militar por tierras gallegas).
Iglesia de San Xian (Moraime - A
Coruña): Siglo XII.
La
muerte de Alfonso VII en 1157 provocó la separación
de los reinos de Portugal, Castilla y León, lo que revalorizó
a Galicia dentro de éste último, ya que para entonces
la riqueza que originaba el comercio marítimo y la propia
peregrinación no eran nada despreciables. La unión
definitiva de Castilla y León en 1230 desencadenó
la depresión bajo medieval gallega, motivada por el decaimiento
lento pero inexorable del Camino de Santiago y por quedar nuevamente
al margen de la Reconquista, dada su situación periférica
con respecto al reino, que acaparaba la atención de Fernando
III.