Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
PENÍNSULA  IBÉRICA  -  ROMÁNICO

LAS CIUDADES ROMÁNICAS

El trazado urbano nos permite distinguir tres tipos diferentes de ciudad románica. El primero sería el de ciudades como León o Burgos que han pasado por todos los tipos de forma urbana a lo largo de su historia, son las grandes capitales milenarias. El segundo tipo de ciudad y quizás el más característico es el de las ciudades fortificadas como Soria o Zamora, sobre la frontera militar que representaba el río Duero, o Segovia y Ávila, que crecieron y se afirmaron cuando la guerra rebasó ampliamente el primer río frontera.
Ávila muralla Ávila muralla
  Murallas (Ávila): tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI en 1085, el rey mandó repoblar estas tierras a Raimundo de Borgoña con el fin de asegurar su retaguardia. La repoblación fue un hecho y para el 1105 se habían cerrado ya las murallas.
Por último están las ciudades lineales, que eran las ciudades camino nacidas para apoyar o beneficiarse del peregrino en el camino a Santiago de Compostela. La época románica en Castilla y León fue sobre todo tiempo de guerra. La fortificación de los núcleos urbanos estratégicos se hacía imprescindible, por lo que se generalizó la ciudad fortificada, que era el refugio más seguro para un territorio sometido a la violencia.

Si la seña de identidad de una ciudad románica es la muralla, pocas ciudades europeas tienen la posibilidad que tiene Ávila de presentar, aún en la actualidad, una muralla muy robusta conservada en su totalidad. Su tamaño desmesurado compensa la debilidad de su emplazamiento. Un elemento importante de la ciudad medieval son los arrabales (forman parte de la ciudad pero extramuros). Se originaban por la aparición de un mercado o monasterio, que estimulaban la construcción de casas a su alrededor (es en estos arrabales dónde subsisten los principales monumentos románicos de las ciudades).
Segovia álcazar Segovia iglesia de San Millán
  Alcázar e Iglesia de San Millán (Segovia): tras la repoblación, hay noticias ya de los primeros arrabales segovianos. Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y también de Castilla por su matrimonio con doña Urraca (viuda de Raimundo) apoyó la construcción de esta iglesia que se llevó a cabo en el siglo XII.
Aparte de las murallas y las iglesias, no eran muchas las construcciones de piedra en el medioevo. Dentro de la riqueza románica que posee el valle del Duero, Segovia es un caso excepcional por la gran cantidad de restos de arquitectura civil románica que conserva todavía. La muralla de la ciudad defendía a todos, pero el rey puso una muralla en su Alcázar en relación con el resto de la ciudad (se estaba defendiendo de los señores de la guerra). Los nobles también tenían su casa en torreones protegidos por recintos amurallados. En resumen, si bien el Rey, los Señores y el pueblo se defendían de la agresión exterior con una robusta muralla, el rey a su vez se defendía de los señores y los señores de los motines que se pudieran producir dentro del poblado.
Allariz puente románico Allariz puente románico
  Puente del siglo XII (Allariz - Orense): en el siglo XII Alfonso VII concede a la villa un foro que la convierte en villa real (Sancho IV la nombró "llave del reino de Galicia").
Ir arriba     Volver
2006-2010Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades