Iglesia
de San Pedro (Caracena – Soria): en el capitel
aparece representado un centauro sagitario.
Tanto
cambiaron las cosas que a partir de ese momento las monarquías
cristianas, la Navarra de Sancho III y la Castellana de Fernando
I, comenzaron a cobrar tributos a los reyezuelos moros (con
sus tributos los parias contribuyeron a la construcción
de Cluny). También cambió el rito, del rito mozárabe
se pasó al rito latino, y la Península quedó
plenamente enclavada en la cristiandad occidental que nunca
había gozado de un período de paz como el posterior
al año 1000. La creencia fundamental de los cristianos
es que el Dios único, en un momento dado de la historia,
se hizo hombre, y vino a este mundo (esto lo han contado los
cuatro evangelistas, normalmente representados en las iglesias
como Tetramorfos).
Parroquial (Tozalmoro – Soria)
Iglesia
de Santo Domingo (Soria): del siglo XII. En el
tímpano está representado el Padre Eterno
con el Niño Jesús sentado en sus rodillas
(rodeados con un Tetramorfos). La Virgen y San José
ocupan los extremos.
Iglesia
de Santiago (Carrión de los Condes – Palencia):
del siglo XII, la portada presenta un soberbio Pantocrátor.
Panteón Real (Colegiata de San Isidoro
de León – León)
Cristo,
a lo largo de su existencia, vivió entre las gentes,
predicó, nos dio sus enseñanzas, murió
en la cruz y resucitó. Dado que siguiendo las enseñanzas
de la iglesia todas las personas podían alcanzar la vida
eterna comenzaron a construirse templos que, en alguna medida,
eran una representación de la eternidad hecha piedra,
es decir, un testimonio de la espiritualidad cristiana.