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SAN  PEDRO  DE  LA  NAVE

Localización: a 12 km de Zamora Capital por la carretera N122 en dirección a Portugal, se toma un desvío señalizado a derecha que, tras recorrer unos 9 km, conduce al pueblo de El Campillo (la iglesia se encuentra en un extremo del pueblo).

Grado de Accesibilidad: Bueno – Acceso señalizado – Posee cuadros explicativos.

Descripción: construida en la segunda mitad del siglo VII d.C., originalmente a orillas del río Esla en la confluencia de los ríos Alisto y Malo (lugar cercano a la Vía de la Plata), tuvo que ser trasladada a este pueblo ya que su emplazamiento original quedó anegado por las aguas del embalse de Ricobayo. En su origen fue erigida como iglesia de una comunidad monástica de la que poco se conoce, salvo que en el siglo X d.C. dependía de la abadía de Celanova (Orense). Sin apenas referencias documentales, cabe pensar que la actividad monástica fue decayendo con el tiempo, pasando a desempeñar funciones parroquiales.
Su planta de tres naves, sobre la que se inscribe una cruz griega, está encabezada por un ábside prácticamente cuadrado de la anchura de la nave central. Construida con bloques de piedra arenisca de tonos rojizos y grano fino dispuestos en seco, consta de tres portadas: una a los pies y dos laterales en los brazos del crucero. En los muros se abren distintos tipos de ventanas: con arco de herradura, geminadas y rectangulares (estas seguramente posteriores). En el interior una serie de pilares separan las naves laterales de la central, así como los vanos interiores que comunican aquellas con los brazos laterales de la cruz. Ocurre algo semejante con la cabecera, comunicada con el transepto por vanos hoy tapiados, y sus ventanitas tríforas abiertas a las habitaciones laterales. El ábside se comunica con el resto mediante un soberbio arco triunfal de herradura que apea sobre dos columnas. Los arcos interiores que separan los distintos espacios también son de herradura, más o menos sobrepasados.
iglesia interior interior
Atraen la atención los distintos frisos que recorren los muros (decorados con hojas de parra, rosetas y ruedas solares, clásicos en la representación del repertorio visigodo) y los capiteles figurados de las cuatro columnas adosadas a las pilastras que sustentan los arcos sobre los que se levanta el cimborrio. En los dos situados en la cabecera se representan pájaros mordiendo racimos de uvas rodeados de pámpanos y follaje mientras que, en los otros dos, el hombre es el protagonista. En uno Abrahán aparece dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac (“donde Abrahán ofreció a su hijo Isaac en holocausto al Señor” dice la leyenda grabada sobre la escena). El segundo muestra al profeta Daniel en medio de dos leones de magníficas melenas (“donde fue enviado al foso de los leones”). En las caras laterales se muestran los apóstoles: Pedro, Pablo, Tomás y Felipe.
ventana capitel capitel
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