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PENÍNSULA  IBÉRICA  -  PRERROMÁNICO

RAMIRO I (842-850)

A la muerte sin hijos de Alfonso II, accede al trono Ramiro I, hijo de Vermudo I. Durante su reinado tendrá que enfrentarse con varias revueltas internas nobiliarias. Primero con el poderoso noble Nepociano, quién se rebela aprovechando la estancia de Ramiro I en Vardulia (norte de la futura Castilla). Reúne un ejército en tierras de Galicia y avanza sobre territorio asturiano, venciendo a Nepociano en las proximidades de Cornellana, junto al puente sobre el río Narcea.

Apresado por los condes Escipión y Sonna, en la región del río Sella, Nepociano sería cegado y encerrado en un monasterio. Unos años más tarde aborta la rebelión de otro sector de la alta nobleza de su corte, los condes Aldroito y Piniolo. La Crónica Albeldense lo califica de Virga Iustitiae (vara de la justicia), al erradicar el bandolerismo, la hechicería y las prácticas mágicas, muy extendidas por la región. Estas circunstancias confirman la existencia en esos años de arraigadas prácticas paganas entre las clases más bajas de la sociedad astur. Ramiro se enfrentó a los normandos en el 843, en las costas de Gijón y de La Coruña, según relatan las Crónicas de Alfonso III. Respecto a las relaciones con el Islam, el reinado de Ramiro I se caracteriza por ser una época de no beligerancia.
Oviedo iglesia de San Miguel de Liño Oviedo iglesia de San Miguel de Liño Oviedo iglesia de San Miguel de Liño
Iglesia de San Miguel de Liño (Oviedo – Asturias): consagrada por Ramiro I en el 848.
Estas circunstancias de relativa paz propiciaron que Ramiro I emprendiera la repoblación de León, enclave estratégico de primer orden. Aún así, en el 846, una penetración musulmana invadió el territorio leonés y puso sitio a la ciudad, saqueándola e incendiándola, si bien no consiguió destruir las fuertes murallas romanas del bajo imperio.

En la vertiente artística, el período de Ramiro I supone una profunda renovación del anterior programa artístico de Alfonso II. Desde la segunda mitad del siglo VIII, el arte asturiano había experimentado una lenta, pero progresiva evolución hacia “formas autónomas”. Pero ahora el taller de Ramiro I ofrece un innovador avance y una inusual originalidad en la práctica artística, tanto arquitectónica como decorativa. Este “surgimiento de un nuevo lenguaje estético, de una redefinición en el estilo, llevará a diversos autores a manifestar que el estilo “ramiriense” llegaría a Asturias completamente formado, “traído por un artista que debió venir de lejos y al que eran familiares sistemas constructivos y decorativos orientales”.
Oviedo palacio de Santa María del Naranco Oviedo palacio de Santa María del Naranco
Oviedo palacio de Santa María del Naranco Oviedo palacio de Santa María del Naranco Oviedo palacio de Santa María del Naranco Oviedo palacio de Santa María del Naranco
  Palacio de Santa María del Naranco (Oviedo – Asturias): palacio convertido en iglesia, que fue consagrada por Ramiro I el 24 de junio del 848.
Las crónicas de la época nos informan del elemento más innovador y original introducido en estas edificaciones y desconocido en el período previo de Alfonso II: el abovedamiento generalizado de su arquitectura. El uso de esta técnica en el período ramirense conlleva el abandono de las techumbres de madera, características de toda la arquitectura asturiana anterior. Pero el cambio se acusa, igualmente, en la decoración escultórica, la cual representa un nuevo soporte iconográfico y una conversión al material pétreo de modelos procedentes de otros campos artísticos: tejidos, orfebrería, pintura, etc. El programa de Ramiro I sólo puede explicarse “por medio de un artista de dotes excepcionales, que recogiendo las tradiciones del país pudo unir elementos formales de Oriente y Occidente en unas creaciones tan nuevas como originales”.
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