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DÓLMENES
DEL POBLADO DE LOS MILLARES |
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Localización: el acceso
se realiza tomando la salida hacia Benahadux en la A92. Una
vez llegado a éste se toma la A348 en dirección
a Alhama de Almería, hasta el cruce donde se indica el
acceso al Yacimiento Arqueológico de Los Millares.
Grado de Accesibilidad: Bueno
- Centro de Interpretación - Senderos señalizados
- Cuadros explicativos.
Descripción: compuesta
por unas ochenta sepulturas colectivas de grandes dimensiones
y diversas estructuras de carácter ceremonial, la necrópolis
se extiende por la meseta del Llano de Los Millares junto al
poblado, ocupando unas 13 hectáreas. Las tumbas muestran
una distribución espacial en pequeños grupos,
que posiblemente reflejen las relaciones familiares, sociales
y simbólicas existentes en la comunidad. El elenco de
tipos constructivos de la necrópolis está compuesto
por:
- Sepulturas de mampostería con corredor de acceso
y cámara circular cubierta por falsa cúpula
(tholos).
- Sepulturas de mampostería con corredor de acceso
y cámara circular cubierta con techumbre plana de
materia orgánica.
- Sepulturas con cámara excavada parcial o totalmente
en la roca.
- Tres sepulturas megalíticas ortostáticas
con ajuares funerarios similares a los del pie de monte
de la Sierra de Gádor.
- Varias cistas, localizadas a cierta distancia del yacimiento,
fechadas en el Bronce Final.
Pese a esta variada tipología, es evidente que la mayor
parte de las sepulturas de Los Millares se caracterizan por
constar de una cámara circular, cuyo diámetro
oscila entre 3 y 6 metros, construidas con mampostería
irregular de piedra caliza procedente de canteras cercanas situadas
en el mismo llano. La cámara presenta un zócalo
de revestimiento interior con lajas de pizarra verticales (a
veces decoradas con pintura roja), que en ocasiones ofrecen
nichos laterales. La cubierta se realizaba aproximando progresivamente
las hiladas hacia el interior formando una falsa cúpula
y en otras ocasiones con un cierre horizontal plano de madera
apoyado en un pilar central. Un corredor de longitud y tramos
variables, con cubierta plana, conduce a la cámara desde
el exterior, ofreciendo también nichos en algunas tumbas.
En el acceso exterior, en la entrada a la cámara y dividiendo
cada uno de los tramos del corredor se encuentran lajas de pizarra
perforadas en su centro que funcionaban como puertas. Un vestíbulo
trapezoidal sin cubrir suele preceder a la entrada del corredor
aunque en varias tumbas sobresale del túmulo formando
un auténtico recinto en el que debieron realizarse actividades
ceremoniales. Las sepulturas se cubrían con un túmulo
cónico de tierra y piedras, que presenta diversos anillos
de mampostería concéntricos para reforzar su estructura.
Un círculo más externo de losas o mampostería
delimita la periferia del túmulo adaptándose en
el frente delantero al vestíbulo formando una entrada
monumental. Otras construcciones externas a veces conectan diferentes
tumbas formando áreas parcialmente cerradas. La tumba
17 es la única que ha sido reconstruida completamente.
Asimismo es una de las dos sepulturas que, construidas al exterior
del poblado, quedaron situadas intramuros al edificarse la muralla
exterior. |
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| El
grupo norte de la necrópolis, integrado por siete sepulturas
de corredor y cámara circular, se sitúa sobre
una pequeña elevación del terreno en la zona inmediata
al alcantarillado que cae sobre el valle del Andarax. Carácter
peculiar en dos de estas tumbas es su orientación sudoeste,
significativa por cuanto el resto de las sepulturas de la necrópolis
se orientan al este o al sudeste. La explicación de este
hecho puede residir en el sistema constructivo pues ambas tumbas
fueron excavadas en la roca. |
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Tholos
25 (sector norte) y Tholos L2 (del camino) |
Las
tumbas de Los Millares son colectivas con un número de
inhumados que en cada sepultura es muy variable, desde una veintena
a más de un centenar, lo que implica la práctica
de inhumaciones colectivas frente a las inhumaciones individuales
de los sepulcros de época neolítica de esta región.
En las tumbas sólo los últimos cadáveres
introducidos han aparecido en su posición; los restantes
(depositados con anterioridad) estaban desarticulados y arrinconados
junto a las paredes de la cámara. Las inhumaciones se
sitúan no solo en las cámaras y los nichos sino
también, a medida que estos espacios quedaban totalmente
ocupados, en los diferentes tramos del corredor.
En los ajuares funerarios de la necrópolis destacan materiales
que reflejan el estatus de los individuos enterrados: objetos
fabricados con materias primas exóticas (marfil o cáscara
de huevo de avestruz), útiles de cobre, vasijas de cerámica
con decoración simbólica o campaniforme y puntas
de flecha y puñales de sílex. Dentro de las tumbas
y en sus inmediaciones se han encontrado recipientes de cerámica
común muy fragmentados, fundamentalmente fuentes y cazuelas,
que pueden reflejar el consumo de alimentos en banquetes rituales
(con ofrendas de comida a los difuntos) y la fragmentación
posterior intencionada de los objetos utilizados. |
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