Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
PENÍNSULA  IBÉRICA  -  EL  MEGALITISMO

EL PROBLEMA DE LAS CRONOLOGÍAS

Una de las dificultades que afecta a la explicación y comprensión de las construcciones megalíticas es su cronología o, cuando se tiene una datación, saber exactamente lo que se ha fechado. Cuando no se disponía de fechas radiocarbónicas, la atribución temporal se proponía a partir de las tipologías arquitectónicas que previamente se habían ordenado cronológicamente a partir de criterios bastante subjetivos, como por ejemplo considerar una evolución de lo más sencillo a lo más complejo, o por el contrario de lo más complejo a lo más sencillo, en el sentido de degeneración de una idea inicial; esto último era propio de la teoría difusionista que aceptaba un origen del megalitismo en el Egeo, de modo que el tholos era el más antiguo, mientras que los otros tipos correspondían a tergiversaciones autóctonas posteriores.

El método más frecuente ha sido el estudio tipológico de los ajuares y su atribución a una fase cultural cuya cronología, absoluta o relativa, ya estaba establecida; el problema con este método es la seguridad de la información: muchas de las construcciones han sido objeto de intervenciones clandestinas ya desde antiguo, por lo que entonces es lógico pensar que puede haber desaparecido parte de la información; pero incluso cuando el material esté intacto es difícil saber si todo el que aparece es realmente representativo de todas las épocas de utilización. Efectivamente, se sabe que muchos sepulcros fueron reutilizados durante siglos, por lo que la necesidad de ir haciendo sitio pudo ser responsable de la desaparición de ajuares, los más antiguos. Por lo tanto, la atribución cronológica realizada a partir de este método sólo se basa en la presencia de determinados elementos con significado cronológico, pero no prevé ausencias premeditadas ni posibles perduraciones o arcaísmos.

El método de datación más frecuente, el radiocarbono, es difícil de aplicar; los carbones son bastante excepcionales, actualmente ya se aceptan las fechas obtenidas sobre hueso y concha, pero frecuentemente sigue siendo problemática la atribución estratigráfica de la muestra y lo que se conoce con seguridad es un momento de uso. Sólo la obtención de una datación previa a la construcción del monumento, por ejemplo un paleosuelo, nos puede dar una fecha post quem de la construcción, aunque tampoco se puede precisar cuánto tiempo transcurrió hasta el inicio de la construcción. Aun con todas estas dificultades, ahora se dispone de un buen número (siempre insuficiente) de dataciones radiocarbónicas, cuya calibración, así como algunas dataciones por TL, lleva los inicios del megalitismo al V milenio a.C., siendo las más antiguas las de la fachada atlántica francesa y procedentes de estructuras de tipo tholos, aunque en seguida se construyen las cámaras con corredor diferenciado. La distribución de las tumbas más antiguas en la costa atlántica y pequeñas islas (en su momento unidas al continente) demuestra que fue un rasgo característico de las poblaciones costeras, apareciendo posteriormente en las tierras del interior.
Ir arriba     Volver
2006-2011Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades