|
|
|
 |
 |
 |
|
PENÍNSULA
IBÉRICA - ISLAM y AL-ANDALUS |
|
 |
 |
 |
|
LA CONQUISTA Y EL EMIRATO (710
– 912)
Mahoma comenzó a darse a conocer en La Meca en el siglo
VII como un profeta entre otros. Sin embargo, su mensaje monoteísta
e igualitario de la salvación eterna a través
del Islam encontró rápidamente un eco que elevó
a su pregonero a una posición excepcional. El Corán,
el texto sagrado de esta nueva religión, es la palabra
de Dios, y como Dios mismo eterna y le ha sido revelada a Mahoma
para que la pregone entre los hombres. El nuevo mensaje promete
a todos los hombres la salvación eterna, siempre y cuando
crean en Alá, Dios único y misericordioso, y cumplan
con sus preceptos. |
|
|
Castillo de Lucena S.IX y Castillo de Bélmez
(Córdoba) |
Estos
se basan esencialmente en los cinco pilares de la religión:
la profesión de fe (“solo Dios es Dios y Mahoma
su profeta”), la oración que se hace cinco veces
al día (salat), el impuesto religioso (zacat), la observación
del mes de ayuno (ramadán) y el peregrinaje a La Meca
una vez en la vida (hadj). Por contraposición al politeísmo
que en ese entonces dominaba Arabia, los preceptos de Alá
no parecieron muy exigentes.
Además, Mahoma prometió a los caídos en
la Guerra Santa contra los infieles el ingreso directo al Paraíso,
promesa descripta de modo minucioso y festivo en el Corán,
mientras los otros mortales tendrían que esperar hasta
el Juicio Final. El creciente éxito de sus prédicas
obligó a Mahoma en septiembre del 622 a huir de sus enemigos
en La Meca y refugiarse en el Oasis Yatrib” (con posterioridad
el oasis recibió el nombre de Madina). |
|
|
Castillo de Casares y Castillo de Teba (Málaga)
|
| Con
ese asentamiento quedó fundado el primer estado islámico,
a cuya cabeza se encontraba el profeta, quién de esa
manera ostentó simultáneamente el poder espiritual
y temporal. El mensaje de Mahoma se dirigió en un primer
momento más a los habitantes de La Meca que a todos los
árabes; pero probablemente el mismo profeta, al final
de su vida, incluyó a toda la humanidad en su programa
de salvación. |
|
|
Castillo de Las Navas (Jaén) –
Alcazaba de Badajoz (Badajoz) – Murallas de Galisteo
(Cáceres) |
|
|
Castillo de Yeste (Albacete) – Castillo
de Sagunto (Valencia) |
Entretanto
el Corán se difundió a la humanidad en árabe,
asegurando de ésta manera la posición preponderante
de los árabes en la nueva religión a pesar de
su carácter universal. El eco de la nueva religión
se vio ampliado varias veces por la rápida fortuna de
las armas. La expansión islámica no se llevó
a cabo de acuerdo con las reglas de una planificación
centralizada de la conducción de la guerra en sentido
moderno. Más bien avanzó a saltos, impulsada a
menudo por las tribus vencidas e islamizadas.
En un principio dirigió sus energías hacia el
norte y hacia el este, es decir, hacia Siria, Iraq e Irán.
Entre el 640 y el 642 fue tomado Egipto. Distintas expediciones
enviadas desde allí hacia occidente no tuvieron en un
comienzo un éxito perdurable, hasta que en el 666 se
fundó Kairuan como punto de apoyo para la lucha contra
las tribus beréberes. En el 698 fue tomada la Cartago
bizantina y a principios del siglo VIII los ejércitos
árabes y beréberes aliados avanzaron sobre Argelia
hacia Marruecos (la máxima conducción de éstos
ejércitos combinados quedó en manos árabes). |
|
|
Castillo de Fuengirola S.X (Málaga)
- Castillo de Tabernas (Almería) - Torre de Cáceres
(Cáceres) |
|
|
Castillo de Xátiva S.XI (Valencia)
- Castillo de Xixona S.XI y Castillo de Guadalest (Alicante)
|
A
partir del 708 las regiones conquistadas en el Magreb quedaron
bajo la autoridad del gobernador de Ifriqiya (nombre árabe
dado a Túnez), Musa ibn Nusayr, un Sirio, responsable
directo ante el califa en Damasco. De Marruecos los ejércitos
islámicos no se dirigieron al sur, dónde hubiesen
encontrado regiones de geografía y ambiente conocidos,
sino hacia el norte, dónde evidentemente les esperaban
riquezas mucho mayores, que, sin embargo, sólo podían
alcanzarse atravesando un estrecho, cosa que en principio parecía
difícil de lograr.
En el verano del 710, una pequeña tropa al mando del
beréber Tarif ibn Malik, desembarcó al oeste de
Gibraltar en un lugar que más tarde recibió el
actual nombre de Tarifa. Esta primera expedición resultó
muy prometedora y en la primavera del 711 el estrecho fue cruzado
por un ejército de 7.000 guerreros, dirigido por Tariq
ibn Ziyad, un liberto de Musa ibn Nusayr, probablemente beréber
aunque según otras fuentes de origen persa (su nombre
se conservó en la palabra Gibraltar: jabal Tariq, la
montaña de Tariq). |
|
Castillo de Banyeres S.XII y Castillo de Biar S.XI (Alicante) |
Siguiente |
Ir
arriba Volver |
|
|