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ARCO  DE  BERÁ

Localización: a unos 20 km de Tarragona sobre la carretera N-340a que conduce a Barcelona.

Grado de Accesibilidad: Bueno – Acceso señalizado – Posee cuadros explicativos.

Descripción: las principales ciudades de las provincias hispánicas y las vías que las comunicaban entre sí se vieron, a partir del Principado de Augusto, monumentalizadas con la presencia de un nuevo tipo de construcción: el arco honorífico. Este tipo de construcciones, promovidas bien por la iniciativa pública, bien por voluntad de los propios ciudadanos, se erigieron en los centros monumentales de las ciudades, especialmente en el foro, y en aquellos puntos en que las vías de comunicación cruzaban un curso fluvial o un límite jurisdiccional. Con un claro valor simbólico los arcos no siempre fueron erigidos para conmemorar una victoria militar y de ahí que, aunque se les conozca genéricamente como arcos de triunfo, los especialistas prefieran el término arco honorífico. Muchos debieron ser los arcos honoríficos que se construyeron en la Península siguiendo el modelo que, nacido en Roma ya en época republicana, se difundió rápidamente a partir del período augusteo por todas las provincias del Imperio. Lamentablemente de todos estos arcos tan sólo unos pocos han llegado hasta nuestros días de forma más o menos íntegra: Alcántara (Cáceres), Berà (Tarragona), Cabanes (Castellón), Cáparra (Cáceres), Martorell (Barcelona) y Medinacelli (Soria). El nexo de unión existente entre arcos honorarios, vías de comunicación y puentes, se inaugura bajo Augusto con la construcción, en el 27 a.C., de los arcos del puente Milvio (Roma) y de la puerta de Rímini, respectivamente inicio y final de la vía Flaminia, cuya refacción, junto a la de los principales ejes viarios itálicos, se deseo conmemorar con los monumentos citados. A este mismo fenómeno se vincula la existencia de una serie de acuñaciones hispánicas en las que aparecen representados diversos tipos de puentes coronados por arcos. La cronología de estos monedas (18-16 a.C.) ha llevado o asociarlas a la reforma viaria emprendida por Augusto en Hispania.
Asociado a una vía y con un claro carácter extraurbano, el arco honorífico de Berà fue erigido en la Vía Augusta a unas 14 millas al noreste de la capital provincial de la Hispania Citerior. De finales del siglo I a.C. la construcción del arco, cuyo aparato epigráfico se conserva sólo en parte, fue determinada por disposición testamentaria de Lucio Licinio Sura (antepasado del senador amigo de Trajano), que probablemente lo dedicara al propio emperador Augusto. De un solo vano y construido con sillares de piedra local, el arco ha sido restaurado recientemente recuperando en parte su esbeltez y sobriedad.
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