Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
ISLAS  BALEARES  -  CULTURA  TALAYÓTICA

ACTIVIDADES DE PRODUCCIÓN

Se tienen muy pocas evidencias arqueológicas sobre elementos arquitectónicos relacionados con la transformación y explotación de excedentes agropecuarios o con la producción artesanal e industrial (por ejemplo hornos metalúrgicos o cerámicos). En lo que respecta a la alfarería talayótica menorquina solo reviste una especial importancia la mención del yacimiento de Torrepetxina, en el que se excavó una estructura destinada a la cocción de la cerámica, seguramente un horno, del que se encontraron, además, restos de toberas de arcilla.

Lo que si se ha documentado ampliamente en Menorca son las obras de ingeniería hidráulica, verdaderamente excepcionales, que demuestran que este era un recurso de gran interés para las poblaciones de este período. Hasta el momento se han registrado dos tipos de ingenios hidráulicos: los pozos en rampa y el aprovechamiento de diaclasas naturales. Los pozos mejor conocidos son los de Cales Coves, Macarella y Alcaidús. Se trata de pozos excavados diagonal o verticalmente en la roca, a los que se accede a través de rampas escalonadas (excavadas en la roca). El segundo tipo de pozo documentado es el que se encuentra en Na Patarrá, utilizado por la comunidad de Torralba, que aprovecha diaclasas naturales abiertas en la roca, en las que se tallaron escalones en las paredes formando hasta nueve tramos de complejas escaleras helicoidales. Otro sistema hidráulico, esta vez empleado en la recogida de agua de escorrentía, es el que se localizó al sur del poblado de Torre d´en Galmés. Allí, un conjunto silos de pequeño tamaño repletos de canto rodado, conocidos como "cocons", permitían decantar y filtrar el agua que se escurría desde lo alto del poblado después de las lluvias. Posteriormente, el agua era conducida mediante unos pequeños canales hasta cisternas de mayor capacidad, en las que se almacenaba para su uso.

La explotación agrícola y ganadera

Todos los datos permiten pensar que el principal componente del rebaño talayótico eran las ovejas y las cabras que representan, de media, un 70% del total de la fauna de los registros arqueológicos de la Edad del Hierro. Cabras y ovejas, al igual que el resto de los animales domésticos de las islas, corresponden a especies de talla inferior a las actuales e incluso a sus contemporáneas continentales (algunos especialistas explican este fenómeno como fruto de dos factores convergentes: poco intercambio genético con otras poblaciones y condiciones ecológicas propias de las islas). Los bóvidos tienen una presencia porcentual muy inferior a los ovicápridos, aunque dicho porcentaje varía mucho entre los distintos yacimientos (seguramente esto se debe a que este tipo de ganadería requiere condiciones ecológicas más exigentes). Éstos, además de proveer de carne y productos secundarios como la leche y el cuero, eran utilizados como fuerza de trabajo (así lo sugiere la presencia de restos de individuos muy viejos). Resulta interesante destacar que los bóvidos alcanzaron una estima social que superaba su valor económico. En este sentido merece la pena citar que el toro, en el imaginario simbólico y mítico, tenía una representación extraordinaria en la iconografía religiosa de la Edad del Hierro baleárica, mientras que se desconoce alguna referencia a otros animales domésticos. Además, seguramente, la posesión de rebaños de bóvidos, o un número significativo de ellos, era considerado un signo de rango y estatus social del linaje que los pastoreaba. La tercera de las especies clásicas presente en la cabaña ganadera es el cerdo, aunque los estudios de arqueo-fauna indican que su presencia representaba entre un 10 y un 14% del total. El hecho de que su sacrificio se realizara a edades muy tempranas, generalmente entre año y año y medio, sugiere que constituiría el aporte de carne habitual de la comunidad. La caza, la pesca y el marisqueo no tuvieron apenas significación económica y, en muchos casos, su práctica debe considerarse como un aprovechamiento oportunista, más que como una actividad destinada a complementar la dieta.

Resulta difícil el valorar el peso real de la agricultura en la economía talayótica, debido a la escasa presencia de estructuras dedicadas al almacenamiento de cantidades importantes de cereal en este período, y a la también muy escasa presencia de herramientas metálicas que pudieran asociarse claramente a prácticas agrícolas. Sin embargo están muy bien representados las hachas de diversos tipos y los escoplos, es decir, las herramientas asociadas a la explotación forestal.
Ir arriba     Volver
2006-2011Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades