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Localización: a 3 Km
de la población de Aguilar por la carretera que une esta
localidad con Cervera del Río Alhama.
Grado de Accesibilidad: Bueno
– Acceso señalizado – Posee cuadros explicativos
- Museo y Centro de Interpretación.
Cronología: siglo VII
a.C. al siglo X d.C. (con períodos de abandono).
Descripción: el yacimiento
se encuentra situado sobre dos cerros, en la margen derecha
del río Alhama, ocupando una superficie de 12 ha. Por
su posición, a una distancia aproximada equidistante
de Gracurris (Alfaro), fundada por los romanos como base de
operaciones militares, y de Numancia, la capital arévaca
que capitalizó la resistencia contra Roma, controlaba
una de las vías de comunicación más directas
con el Ebro y la Meseta. La combinación de elementos
naturales, como los acantilados que ciñen la mitad occidental
del perímetro, y de construcciones artificiales como
fosos, murallas y torres, hicieron de Contrebia un bastión
prácticamente inexpugnable. En la ladera norte de la
ciudad, carente de defensas naturales, se aprecia una superposición
de murallas pertenecientes a dos períodos distintos:
la construida en época celtibérica y la correspondiente
a la etapa imperial romana. La muralla romana está formada
por un potente muro revestido de sillería, en cuyo frente
se intercalan seis torres de planta semicircular, dos de los
cuales flanquean y defienden la puerta de acceso al poblado.
Esta contaba con un único vano cubierto con arco, que
se cerraba mediante dos sólidas hojas de madera, cuyos
encajes y dispositivos de giro se conservan. Tras la puerta
se accede a un corredor provisto de apoyos que sostenían
una estructura de madera que permitía atacar desde todos
los flancos a los posibles asaltantes. Superada la entrada se
accede directamente a la vaguada central que separa los dos
cerros sobre los que se asienta la ciudad y que puede considerarse
como el principal eje viario de la misma. Al interior de las
murallas las casas, parcialmente excavadas en la roca y alineadas
según las curvas de nivel, ocupan todo el espacio disponible
aprovechando al máximo la superficie de las laderas de
acusada pendiente, a partir de la construcción de terrazas
escalonadas. Son de planta rectangular y su espacio está
dividido en habitaciones destinadas a distintas funciones. A
la entrada se sitúa un vestíbulo de reducidas
dimensiones, en el que se guardaban materiales de uso cotidiano
o de consumo inmediato. En uno de sus lados, o excepcionalmente
en los dos, se encuentra un depósito excavado en la roca
y revestido de yeso, destinado a contener sustancias líquidas.
Tras el vestíbulo se encuentra la habitación principal
en la que se hallaba el hogar y se desarrollaban la mayor parte
de las actividades domésticas. Muchas casas cuentan con
una tercera habitación, totalmente excavada en la roca
y con el techo dispuesto a doble vertiente, que cumplía
las funciones de almacén. En las paredes talladas en
la roca se observan marcas que permiten saber que muchas casas
contaban con varias plantas. Delante de las alineaciones de
casas se sitúan las calles, en unos casos talladas en
la roca natural (en las que aún se distinguen las huellas
de rodadura de los carros), y en otros sobre terrazas sostenidas
por muros, con varios canales de evacuación de agua situados
perpendicularmente a las alineaciones de casas y calles. Se
ha localizado un pozo destinado al abastecimiento de agua, al
que se accedía desde el interior de la ciudad, a través
de unas escaleras talladas en la roca. El lado sur es el que
mejor refleja la estratégica posición y la valía
militar de la ciudad. La mitad occidental está defendida
por profundos cortados verticales sobre el río y la oriental
por un complejo sistema defensivo que deja ver el alto nivel
de desarrollo y organización de sus constructores. Sin
duda, el elemento más sorprendente es el gran foso que,
desde los acantilados meridionales, ciñe la mitad oriental
de la ciudad. Su longitud ronda los 700 m, su anchura se sitúa
entre los 7 y 9 m y su profundidad alcanza los 8 m, dimensiones
que lo convierten en el de mayor entidad y espectacularidad
de toda la Celtiberia. Ajustándose al foso se sitúa
la muralla cuyo trazado se adecua a las pendientes del terreno.
Inicialmente, la muralla no contaba con torres, pero poco después
de su construcción se le añadieron grandes torreones
rectangulares dispuestas a distancias regulares. Otro de los
elementos esenciales de esta parte del sistema defensivo es
la puerta, en un primer momento formada por una simple abertura
en la muralla convenientemente engrosada en este punto, a la
que más tarde se la añadieron dos torres para
acentuar sus posibilidades defensivas. Tres grupos de casas
son visibles en este sector: el primero se sitúa perpendicular
a la muralla que cierra la parte superior de la vaguada y consta
de un gran número de casas de las que sólo se
han excavado las más próximas a la muralla. Aunque
las casas son mayores que las situadas en la ladera norte, presentan
las mismas características formales y la misma compartimentación
interior en vestíbulo, habitación principal y
en muchos casos un almacén totalmente excavado en la
roca. El Segundo grupo se sitúa a un nivel superior y
también consta de un número indeterminado de casas.
Al tercer grupo pertenecen dos grandes habitaciones completamente
talladas en la roca con el techo a doble vertiente. |
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