Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
CONTREBIA  BELAISCA

Localización: seguir las indicaciones desde el pueblo de Botorrita.

Grado de Accesibilidad: Regular – Acceso señalizado – Posee cuadros explicativos.

Cronología: siglo III a.C. al siglo III d.C.

Descripción: el yacimiento, que ocupa unas 20 ha, se encuentra situado en el Cabezo de las Minas sobre el río Huerva, en una buena posición respecto de importantes vías de comunicación, en el limite entre los ámbitos culturales celtíbero e ibero. El momento de mayor esplendor de la ciudad tuvo lugar durante el siglo II a.C. y el primer cuarto del siglo I a.C., coincidiendo con el florecimiento y máxima expansión de lo que constituyó su actividad económica fundamental: la industria de tenerías. Las instalaciones dedicadas a la elaboración de la piel se extienden por la cima y buena parte de las laderas del Cabezo de las Minas, así como por otros puntos del núcleo urbano. Contrebia, según evidencian los hallazgos monetarios, cerámicos, y otros, mantuvo estrechas relaciones con los núcleos urbanos próximos de las riberas del Jalón: Nertobis, Bilbilis y Sekaisa. Igualmente, se observa con nitidez su integración en un eje comercial y cultural dirigido hacia el sudeste y la costa levantina (Arse, Ebusus), y la ausencia de intercambios importantes con las ciudades situadas a su oriente, en el Valle del Ebro y zona costera catalana. La ciudad celtibérica comenzó su declive, seguramente, como consecuencia de las guerras sertorianas y, posteriormente, como consecuencia de la actuación militar de César en la Península. Ya en época imperial el núcleo entró plenamente en el ámbito de influencia de Caesaraugusta.
En la zona más meridional de la cima del Cabezo de las Minas se ubica una gran construcción asentada sobre un emparrillado de sillares calizos de notable tamaño. La obra se halla rodeada por hileras de estos elementos pétreos, mientras que otros refuerzan la cimentación cruzando bajo el edificio en dirección transversal a sus muros. Todo ello impide que los desplazamientos del terreno arcilloso del cabezo afecten a la estabilidad de la construcción. Esta, que ocupa en planta aproximadamente 225 m2, se levantó con paredes formadas por adobes de notable tamaño y dureza, asentados sobre bloques de piedra caliza relativamente regulares, escuadrados deficientemente. En planta, el edificio se compone de cinco estancias estrechas y alargadas, no totalmente paralelas, sino abiertas ligeramente en abanico de norte a sur, especialmente las dos más orientales. El muro más occidental del conjunto no se conserva, si bien ha sido perfectamente posible reconstruir su trazado. Los cinco corredores se abren al exterior por otras tantas puertas, doblando los muros en ángulo recto a la altura de los umbrales. El cierre de los vanos, seguramente adintelados, se efectuó mediante elementos de madera guarnecidos con herrajes, los cuales se apoyaban en umbrales de piedra que se integran en la estructura de cimentación. Las superficies de los muros estaban revestidas con barro, y los suelos con una capa de yeso. En la nave A, adosada a su muro occidental, se encontró una cubeta revestida de yeso como las que se encuentran en las instalaciones de curtidos. A una altura de casi 3 m sobre los suelos, se han encontrado algunos mechinales de forma circular y triangular para apoyar vigas de madera de 0,25 m de diámetro. En consecuencia, cabe deducir que éste sería el techo del primer piso, y suelo del segundo, que tendría menos elevación que el inferior. Las puertas de las cinco naves se abren a una estrecha zona porticada, cerrada por cuatro columnas dispuestas asimétricamente respecto de la fachada. Se trataría, pues, de un gran mercado territorial (y no sólo urbano), ubicado muy cerca de las extensas instalaciones de tenerías, en un lugar destacado y resguardado de la ciudad, en el que una parte muy importante de las transacciones se basaría en las pieles y tejidos elaborados en Contrebia. Esto explicaría la presencia de cerámicas de almacén, elementos de trabajo, objetos religiosos y la naturaleza monumental de la construcción. El abandono de este edificio de adobe tuvo lugar en época de Sertorio, coincidiendo con el inicio del declive de la ciudad y de su industria de curtidos. En consecuencia, se puede decir que la estructura estuvo en uso durante todo el período de apogeo de la población, finalizando su fase principal con el comienzo de la decadencia de ésta. Posteriormente fue reutilizada en parte, levantándose algunos muros que compartimentaban pequeños espacios y efectuando otras alteraciones, detectadas y de escasa importancia.
mercado territorial mercado territorial
mercado territorial mercado territorial
Ir arriba     Volver
2006-2010Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades