Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
PENÍNSULA  IBÉRICA   -  BRONCE  y  EL  ARGAR

LA SOCIEDAD

A partir de la jerarquización de asentamientos y de los ajuares, investigadores como Lull para la sociedad argárica y Nocete para el Bronce de la Campiña defienden la caracterización de los grupos argáricos como sociedades estatales, paraestatales o de transición al estado, aceptando la presencia de no productores y productores y por lo tanto la existencia de unas relaciones de explotación. Lull, para explicar la aparición del estado pone énfasis en el mayor peso de la metalurgia en las actividades económicas para atender a la demanda de las elites y también comerciales, lo que implicaría una desviación de la mano de obra campesina para estas actividades. La importancia de la metalurgia explicaría la aparición de poblados en las zonas mineras de Sierra Morena de características plenamente argáricas. Esta creciente dedicación, junto con otros factores como la degradación del medio como consecuencia de la deforestación para atender a los trabajos minero metalúrgicos, el agotamiento de los filones superficiales y la ausencia de nuevas estrategias para intensificar la producción agrícola, provocaría la aparición de conflictos y tensiones que harían fracasar la estructura política argárica visible arqueológicamente en el abandono de los poblados o en la continuidad de ocupación pero bajo unos nuevos criterios económicos, con tipos diferentes de casas y con una cultura material diferente, iniciándose una etapa, la del Bronce Final, todavía mal caracterizada en el Sudeste peninsular. Otros autores, como Chapman y Gilman, proponen la aparición de las jefaturas y de una explotación de clase sobre la base de la necesidad de una intensificación de la producción en un ambiente cada vez más árido.

Investigadores como Molina, Lizcano, Contreras o Cámara, entre otros y con algunas diferencias de matiz, han elaborado nuevas explicaciones sobre la organización estatal de las comunidades argáricas de Granada y Jaén. La reestructuración poblacional sería resultado de las medidas tomadas para ejercer un control político del territorio de producción y las relaciones jerárquicas en el interior de cada poblado, y entre estos y el núcleo central, se realizarían en forma de tributo, desempeñando en este sentido un papel importante tanto el metal como el ganado por su capacidad acumulable.

A falta de un conocimiento suficiente del registro arqueológico, se propone que la sociedad del Sudoeste y territorios portugueses no desarrolló el grado de complejidad de la argárica, lo que no significa la inexistencia de desigualdades que, por las razones que sean, no suelen quedar tan explicitadas. Pero algunos ajuares y sobre todo la interpretación simbólica de algunos temas del arte megalítico y de los grabados rupestres sugieren una diferente constatación de los atributos de poder. Por otra parte, la identificación de circulación de materias primas y manufacturas, así como la progresiva incorporación a las corrientes metalúrgicas atlánticas, también se explican como expresiones del control de estas actividades por parte de unos pocos como medio para reafirmar las desigualdades.
Ir arriba     Volver
2006-2010Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades