Sitio web arqueomas.comarqueomas.comIr a InicioIr a DirectorioIr a BibliografíaIr a ContactaIr a RSS - Novedades
Península Ibérica
Paleolítico y Neolítico
Calcolítico y Los Millares
Arte Rupestre
El Megalitismo
Bronce y El Argar
Tartessos-Colonización
Cultura Ibérica
Cultura Talayótica
Cultura Celta - Vettones
Cultura Celta - Galaicos
Cultura Celtibérica
Romanización
Ingeniería Romana
Ruralización
Reino Visigodo
Islam y al-Andalus
Prerrománico
Románico
Egipto
Italia
Los Etruscos
Roma
África
Túnez - África Romana

Alojamientos amigos
Enlaces
PENÍNSULA  IBÉRICA  -  ARTE  RUPESTRE

ARTE RUPESTRE ESQUEMÁTICO

Cronología: desde el V-IV milenio a.C. hasta el III-II milenio a.C.

Pobladores: establecidos dedicados a actividades cinegéticas, recolectoras y pastoriles.

Abrigos principales: gran cantidad de figuras y escenas complejas. Lugares de reunión en los que celebraban rituales relacionados con sus preocupaciones cotidianas.

Abrigos secundarios: figuras simples. Marcadores territoriales.

Temática y Significado:
  • Danzas rituales o representaciones de grupos sociales.
  • Actividad cinegética o pastoreo como modo de vida.
  • Soles, puntos y trazos: asociados a la actividad agrícola.
  • Ramiformes que identifican al árbol como elemento portador y productor de frutos (culto fecundidad tierra).
  • Ramiformes asociadas a antropomorfos o zoomorfos: identifican en la cornamenta de los cérvidos las cualidades de éstos (fuerza, agilidad, etc.). Relacionado con ritos de culto a la fecundidad de personas o animales y/o con rituales de caza.
  • Ídolos placa, oculados y bitriangulares: símbolos del calcolítico.
Si la Pintura Rupestre Levantina supone en el contexto europeo un fenómeno peculiar localizado en el Levante peninsular, no menos cierto es que la importante distribución de la pintura esquemática por la geografía de España y Portugal, también se convierte en un fenómeno extraordinario en el propio marco europeo. La escasa presencia de abrigos en el sur de Francia y los pocos conjuntos pintados de la península italiana confirman que la brutal dispersión de la pintura esquemática ibérica constituye una singularidad. En este sentido, y sólo en éste, se puede considerar como un fenómeno único a escala europea.

Analizando su distribución en la Península Ibérica podemos hacer algunas valoraciones generales. En primer lugar habría que destacar la significativa concentración que se produce hacia la mitad sur peninsular. Si utilizamos el Tajo como línea divisoria, el 75% de los abrigos esquemáticos se sitúa hacia el sur de su cuenca. Precisamente, en esta zona meridional aparecen las dos cuencas con mayor porcentaje de abrigos, la del Guadalquivir con un 18% y la del Guadiana con un 15%. Significativa es también la concentración que se produce en las cuencas menores del norte de Alicante con un 8% de los abrigos esquemáticos conocidos, en contraste con las grandes cuencas del Duero y del Ebro, con sólo el 7% y el 6%, respectivamente.

Distintos paralelos muebles permiten relacionar la pintura esquemática con el contexto arqueológico del Neolítico Final y la Edad del Cobre. Los grabados realizados en el interior de los dólmenes y otra serie de elementos muebles como ídolos y cerámicas decoradas plantean una relación directa con la pintura rupestre esquemática. Mas allá de las similitudes formales que se observan, se produce por primera vez de forma contundente, la asociación del simbolismo esquemático con el contexto religioso y con el contexto funerario colectivo, una particularidad que nos sitúa frente a la existencia de transformaciones graduales en relación con los antepasados.

La pintura esquemática nos sitúa frente a un mundo complejo que abarca una variedad de manifestaciones importantes en las que, desde los principios de composición desorganizada, con una participación de elementos temáticos escasos (antropomorfos, zoomorfos, soliformes), hasta la estructurada y organizada presencia de nuevas incorporaciones al sistema esquemático (bitriangulares, cérvidos, ojos soles, etc), parece existir un proceso que irremediablemente va ligado a la organización socioeconómica de las formaciones sociales que los realizan. Su distribución territorial, repetitiva y recurrente, garantiza su vinculación a mecanismos de mantenimiento del poder y del control social, proyectando la ideología dominante por el territorio.

El análisis espacial de la distribución de los abrigos pintados, así como las particularidades de localización topográfica y su emplazamiento, nos permiten reflexionar sobre el territorio y sobre la organización social del espacio, protagonizada por las comunidades que lo explotan. La situación de un abrigo en un cierto accidente natural significativo (fácilmente visible desde el territorio), o la visibilidad existente desde los lugares pintados, pueden ayudar a explicar ciertas regularidades de unos emplazamientos asociados a un cerro o montaña individualizada (abrigos de visión), asociados a puntos elevados de grandes sierras (abrigos de culminación), a barrancos o ramblas (abrigos de movimiento), a collados o puertos (abrigos de paso) y a cañones (abrigos ocultos) que, inmersos en la naturaleza, pasan a formar parte del paisaje social.

Efectivamente, las localizaciones de los abrigos pintados a lo largo de las redes de comunicación, colaboraban enérgicamente en la transmisión ideológica y en la ocupación simbólica del territorio. También se documentan tendencias recurrentes en varios modelos de emplazamiento que parecen responder a una clara intrusión del aparato simbólico en espacios ligados directamente con las estrategias económicas (los abrigos de movimiento, con el acceso a los recursos de las tierras altas y los abrigos de culminación, con el territorio de explotación ganadera). Las estaciones aparecen organizadas en ejes longitudinales, localizándose, fundamentalmente en los tramos que sirven de transición entre las últimas tierras productivas, desde el punto de vista agrícola, y la sierra propiamente dicha. La intrusión del aparato simbólico en las estrategias económicas es evidente, y tiene que ver con el control territorial, y con el acceso a los recursos de pastos compartidos por varias comunidades.

Mientras que el patrón de ocupación de los yacimientos neolíticos y los posteriores calcolíticos se transforma radicalmente, desplazándose de las tierras altas a las tierras bajas, la pintura esquemática sigue reproduciéndose en las tierras altas. En otras palabras, el modelo espacial sugerido para la pintura rupestre esquemática coincide, durante todo su desarrollo, con la fijación a las áreas montañosas y nos permite leer la ocupación simbólica del territorio. Si bien al principio, en el Neolítico, la pintura rupestre y los asentamientos compartían los mismos escenarios ambientales, en el transcurso de la Edad del Cobre se habría consolidado su desvinculación espacial.

Otra línea de investigación potencialmente importante toma, como punto de partida, la relevancia de la información que contienen los paneles pintados como fuente de conocimiento social. En este sentido, su análisis se plantea como una contribución al rastreo de la creciente complejidad social que se produce en la Península Ibérica durante la Prehistoria reciente. Desde ésta perspectiva, la pintura esquemática nos muestra disimetrías sociales obvias. Basta una observación detenida de sus paneles para confirmar agrupaciones colectivas basadas en categorías de sexo que evidencian segmentaciones sociales femeninas o masculinas, reflejo de la reserva de espacios para las identidades de género. Posiblemente también existían segmentaciones sociales soportadas por la edad, ya que se pueden verificar auténticos ritos de paso. Además en los paneles podemos acercarnos a la instauración de ámbitos colectivos o individuales. La identificación del individuo frente al grupo nos sitúa en un claro contexto de complejidad social que se refleja en las distinciones que empiezan a documentarse en las series de antropomorfos de numerosos paneles. Finalmente, se documentan claros ejemplos de distinciones jerárquicas que indican que el camino hacia el proceso de desigualdad social ya se ha iniciado.
Ir arriba     Volver
2006-2010Ir a InicioIr a Acerca deIr a Aviso legalIr a RSS - Novedades