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POZZUOLI
Localización:
en Napoli Montesanto tomar la Ferrovía Cumana a Torregaveta
parada Pozzuoli. Luego a pie. Grado
de Accesibilidad: Bueno – Accesos Señalizados
– Punto de Recepción de Visitantes – Posee
cuadros explicativos. Descripción:
tras la experiencia traumática de la invasión
cartaginesa a manos de Aníbal, los romanos sintieron
que estaban expuestos a un constante peligro por vía
marítima, por lo que el control del mar y los puertos
pasó a ser una de sus prioridades. En el 197 a.C., temiendo
una acción militar marítima a manos de un nuevo
y poderoso enemigo, Antíoco
de Siria, el Senado de Roma promulgó una ley (llevada
a la práctica tres años después) que autorizaba
la instalación de colonias romanas de unos trescientos
hombres en los principales puertos de los mares Tirreno y Jónico.
Puteoli fue una de esas colonias
y aunque su instalación tenía un fuerte carácter
estratégico militar desde el principio se consolidó
como uno de los puertos comerciales más importantes de
la Península, hecho que motivó que, al poco tiempo,
la ciudad fuese dotada de importantes infraestructuras comerciales.
Como en esos tiempos Roma no tenía buenos puertos en
la costa del Lazio la mayor parte de las importaciones, sobre
todo agrícolas, ingresaban a través del puerto
de Puteoli y desde aquí
eran transportadas a la capital a través de la Vía
Appia. Esta situación provocó un importante
desarrollo y, asociado a esto, el crecimiento del puerto de
Puteoli que rápidamente
se extendió en una sucesión ininterrumpida de
embarcaderos y depósitos comerciales a lo largo de la
costa próxima al lago Lucrino (conocida desde entonces
como ripa puteolana). Durante
aproximadamente cinco siglos el puerto de Puteoli
permitió que una inmensa cantidad de mercancías
necesarias para una vida de lujo llegaran a Roma: grano de Sicilia
y Egipto; vino y aceite de Grecia; lana, seda y alfombras de
Asia, madera de África; especias y perlas de Arabia y
la India; miel, plata, pescados y garum
de la Península Ibérica y mármol, piedras
preciosas y esclavos de todas las regiones del mundo antiguo.
El puerto de Puteoli pasó
a ser el mayor puerto de la Península y uno de los puertos
más importantes del Mediterráneo como cabecera
de las rutas que venían desde los más grandes
y famosos puertos y ciudades del mundo antiguo: Delos,
Rodas, Alejandría,
Éfeso, Antioquia,
Atenas, Damasco,
etc. Como en todos los grandes puertos de la historia, se instalaron
en Puteoli numerosas colonias
de mercaderes extranjeros que transformaron su fisonomía
(casas, templos, oficinas, depósitos comerciales) hasta
convertirse en un gran centro cosmopolita (la importancia comercial
del puerto motivó incluso el desarrollo de un importante
puerto militar). Sin embargo, tanta grandeza con el tiempo entró
en crisis a causa de un enemigo invisible y silencioso, el “bradisismo”
(lento desplazamiento vertical de la costa) que provocaba el
hundimiento de embarcaderos, muelles y almacenes en el mar.
Este fenómeno, con el tiempo, fue haciendo inutilizable
el puerto y en época flavia motivó distintos trabajos
de restauración, la elevación de muchas infraestructuras
invadidas por las aguas y el abandono de otras. A pesar de las
reparaciones las consecuencias de este fenómeno fueron
graves y el puerto puteolano comenzó a sufrir una progresiva
disminución del tráfico marítimo que fue
desviado a los nuevos puertos construidos cerca de Roma (primero
el puerto imperial de Claudio en Ostia y luego el de Trajano
en Porto) quedándose, finalmente, con una escasa actividad
mercante. |
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Anfiteatro
Flavio |
| A
mediados del siglo I d.C. los puteolanos decidieron ponerse
manos a la obra y construir un nuevo anfiteatro, mucho más
grande que el erigido en la colonia a finales del siglo II a.C.
Sin dejar de lado el hecho del crecimiento de la ciudad, en
parte esta decisión estaba motivada por el cambio en
la tendencia del gusto de la comunidad urbana de época
imperial que prefería como actividad lúdica a
los espectáculos gladiatorios frente a los espectáculos
teatrales. Aún está en discusión si este
segundo anfiteatro data de época neroniana o flavia e
incluso se discute si fue o no predecesor del coliseo de Roma.
Como quiera que sea, cierto es que las dos gigantescas construcciones
son una clara muestra de la madurez de la técnica y la
ingeniería romana, reflejado esto en los enormes problemas
de cálculo de estructuras, de transporte, de hidráulica
y de organización de canteros que tuvieron que afrontar
para poder llevar a cabo las obras. En cualquier caso el anfiteatro
debió terminarse o inaugurarse (o re-inaugurarse) en
época flavia como muestra la orgullosa inscripción
“Colonia Flavia Augusta Puteolana
pecunia sua” colocada cerca del cruce de calzadas
que venían de Nápoles, Capua y Cuma. El enorme
edificio (149x116 m) esta estructurado externamente según
el modelo de moda en el período imperial: tres órdenes
sobrepuestos coronados por un ático en la parte más
alta. La cavea contaba con
39 filas de graderías que podían alojar unos 40.000
espectadores. Los cuatro accesos mayores, en los extremos de
los ejes de la elipse, y los doce secundarios (tres por cada
cuadrante) permitían un rápido y eficiente flujo
de espectadores a los distintos sectores de las gradas o praecinctiones
más bajas, mientras que veinte rampas con escaleras permitían
el acceso a las plantas superiores. El anfiteatro, al igual
que las termas, cumplía un papel dominante dentro de
la organización monumental en las ciudades y no ponía
fin a sus actividades los días en los que no había
espectáculos gladiatorios ya que, en las galerías
sobre el ambulacro externo, había lugares de culto y
sedes o scholae de muchas
asociaciones profesionales como las de los navicularii.
Al igual que el coliseo, la arena conserva la memoria de muchos
mártires cristianos (la más célebre recuerda
el martirio al que fue sometido Gennaro
en el 305 d.C.). |
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Macellum
(Templo de Serapis) |
| El
macellum (conocido como “Templo
de Serapis”, ya que en dicho lugar fue encontrada
una estatua del dios oriental) representa el único testimonio
en superficie de los grandes centros comerciales y populosos
barrios de Puteoli. Este mercado
de alimentos fue construido en época antonina (siglo
II d.C.) y fue restaurado en tiempos de las dinastías
severas (siglo III d.C.). Las bodegas están alineadas
sobre tres de los lados de un gran patio porticado y un gran
templo, dedicado al culto imperial y al culto de los dioses
protectores del mercado (como Serapis
protector de la numerosa colonia de inmigrantes procedentes
de Alejandría), preside
en el lado restante. Las tres columnas frontales del templo
evidencian las secuelas del fenómeno volcánico
flegreo del “bradisismo”
sobre el puerto de Puteoli
ya que, en su superficie, aún se notan los huecos excavados
por los moluscos marinos durante el tiempo en el que estuvieron
sumergidas (se sabe que antes del 370 d.C. el edificio ya estaba
sumergido). Una característica destacada de este conjunto
arquitectónico lo constituye la gran rotonda o “tholos”
ubicada en el centro del patio. |
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arriba |
TERMAS
DE BAIA
Localización:
en Napoli Montesanto tomar la Ferrovía Cumana a Torregaveta
parada Baia. Luego a pie.
Grado de Accesibilidad:
Bueno – Acceso Señalizado – Punto de Recepción
de Visitantes – Posee cuadros explicativos.
Descripción: un
aspecto que distingue el área del Campi
Flegrei en época romana es la presencia de distintos
complejos de carácter residencial dedicados al otium
(lugar de reposo o vacaciones), construidos en esta región
por la nobilitas romana a
partir del período republicano. Normalmente estas villas
están ubicadas cerca de la costa en puntos dónde
sus habitantes, gracias al clima saludable y a la presencia
de aguas termales, podían regenerar el cuerpo y el espíritu
(las aguas termales eran para los romanos un remedio milagroso
contra distintas dolencias “la nueva medicina helenística
en auge en Roma”). Si bien la mayoría de los fabulosos
edificios de Baiae están
hoy sumergidos en el mar (como la villa de Lucio Pisone, suegro
de Julio César y el ninfeo
del emperador Claudio); la ladera de la colina que mira al Golfo
de Baia conserva restos arqueológicos dispuestos en terrazas
que componen un enorme complejo de edificios. El área
está dividida en tres sectores: al sur las Termas
y el Templo de Venus, en el centro las Termas
de Sosandra y al este las Termas
y el Templo de Mercurio. Las termas monumentales no constituyen
un proyecto arquitectónico unitario y su compresión
en conjunto resulta difícil debido a que la totalidad
de las terrazas inferiores del complejo están parte enterradas
y parte sumergidas por el “bradisismo”. |
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| Un
primer sector del conjunto, en la parte superior, comprende
una serie de terrazas que funcionan como medio de contención
de la colina. Este sector incluye un amplio número de
habitaciones dotadas de paseos y amplios pórticos de
arcos y pilastras. Un extensa escalera transversal permite descender
a la zona de los jardines y, desde aquí, un corredor
conduce al acceso del Complejo Termal
de Mercurio que posee una gran sala circular suntuosamente
revestida de mármol y mosaicos. |
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| Volviendo
hacia atrás por la escalera transversal se accede a las
Termas de Sosandra, que reciben
su nombre de una estatua de Afrodita
Sosandra encontrada en el recinto. Este complejo se desarrolla
en terrazas, escenográficamente dispuestas, con un pórtico
inferior, un teatro ninfeo
intermedio, una residencia superior y una gran cantidad de pasajes
y jardines porticados. En el último sector, conocido
como las Termas de Venus,
son famosas las decoraciones en estuco de algunas de sus estancias. |
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CUMA
Localización: en Napoli
Montesanto tomar la Ferrovía Cumana a Torregaveta parada
Fusaro. Luego bus Sepsa Miseno-Cuma.
Grado de Accesibilidad:
Bueno – Acceso Señalizado – Punto de Recepción
de Visitantes – Posee cuadros explicativos.
Descripción: Cumas
fue la primera colonia griega en tierra firme de la Península,
fundada hacia el 730 a.C. Dada su ubicación estratégica,
al poco tiempo de su fundación, la colonia pasó
a ser una floreciente ciudad cabecera de importantes rutas comerciales
y centro de intercambio con el interior (sus habitantes fundaron
Neapolis, actual Nápoles,
en el 470 a.C.). |
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Foro
y Termas del Foro |
| La
parte más baja de la ciudad la constituye el Foro, de
los períodos samnita y romano, compuesto por una amplia
plaza rectangular cercada de pórticos. Los monumentos
más importantes del foro son el grandioso Templo
de Júpiter, de edad helenística (siglo
III a.C.), restaurado en diversas ocasiones incluso en época
imperial, el capitolium y
un complejo termal de época republicana. Extramuros se
encuentran los restos de un anfiteatro del siglo II a.C. y hacia
el este el Arco Felice, de
20 metros de altura y 6 metros de ancho, que tenía como
objetivo hacer pasar la vía
Domiciana a través del Monte Grillo. |
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Antro
della Sibila |
| La
Sibila cumana era una sacerdotisa
sagrada del dios Apolo que, desde su caverna, ofrecía
ambiguos oráculos sobre el futuro. La leyenda cuenta
que la sacerdotisa había recibido del dios el don que
le había pedido, la inmortalidad, pero como se había
olvidado de pedirle además la juventud eterna, con el
tiempo se convirtió en una vieja arrugada (en el Satyricon
de Petronio se la describe como un ser minúsculo, encerrado
en una botella, que invoca en vano la muerte). Virgilio en el
VI libro de la Eneida cuenta
que Eneas se dirigió
a Cumas para consultar el oráculo de la Sibila
y ésta le reveló que en el futuro sería
el fundador de la gloriosa civilización romana. De acuerdo
con este relato, para los romanos Cumas paso a ser un lugar
sagrado, una ciudad santa, y se entiende, por consiguiente,
el por que el Antro della Sibila
pasó a ser el monumento más célebre de
la acrópolis: un largo túnel que termina en una
estancia de tres nichos en el que se creía que habitaba
la Sibila. |
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